Remolcador A52 Las Palmas: Salto al Continente Helado |
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n año más, España ha acudido a su cita con la Antártida, como viene haciéndolo desde 1988, fecha en la que ingresó en el Tratado Antártico como miembro de pleno derecho. Pero la campaña 2003-2004 que acaba de finalizar será recordada por tres acontecimientos que, de una u otra manera, han marcado la estancia de los 80 científicos y los 18 militares que han trabajado en las bases antárticas españolas Juan Carlos I (isla Livingston) y Gabriel de Castilla (isla Decepción) durante el último verano austral. Por un lado, ellos fueron los responsables de instalar el primer laboratorio español en la península Antártica, en pleno territorio continental. Por otro, recibieron una visita inesperada y muy especial: la de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos. Por último, fueron testigos de una ausencia notable, la del buque de investigación oceanográfica Hespérides que, por primera vez desde su entrada en servicio en 1991, faltó a su cita anual con el hielo al estar siendo sometido desde noviembre a un profundo trabajo de mantenimiento y modernización.
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Durante la campaña antártica 2003-2004, España ha ampliado su tradicional zona de investigación en las Islas Livingston y Decepción, instalando un campamento en el continente. |
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VETERANÍA | [Inicio] |
El BIO fue sustituido en sus labores por otro veterano antártico: el remolcador de la Armada A-52 Las Patinas, que partió de España el pasado 2 de octubre rumbo al continente helado. Este buque fue el primero español en participar como plataforma de investigación en estas campañas. Lo hizo desde 1987 y hasta la entrada en servicio del Hespérides en 1991. Posteriormente, desde el verano austral del 2000-2001, el A- 52 volvería a la Antártida como buque especialmente adaptado para el apoyo logístico de las bases nacionales. ![]() Su Majestad el Rey con el Ministro de Ciencia y Tecnología y responsables de la base Juan Carlos I, durante su visita a la Antártida
La instalación del primer laboratorio español en pleno continente antártico, concretamente en las inmediaciones de Caleta Cierva (península Antártica), para desarrollar el proyecto OBGECON (Observaciones Geodésicas y Geofísicas en el Continente Antártico y en las islas Livingston y Decepción), ha sido una de las grandes novedades de la campaña antártica 2003-2004. Hasta ahora, la investigación nacional se desarrollaba únicamente en las citadas islas del archipiélago de las Shetland del Sur. Este pro
yecto del Ministerio de Ciencia y Tecnología, en el que han participado 48 científicos coordinados por el profesor de la Universidad de Cádiz Manuel Berrocoso, ha contado con el apoyo logístico del Ejército de Tierra.
| El proyecto se desarrolló entre el 10 de diciembre y el 2 de enero y su objetivo fue investigar la gran actividad volcánica y geodinámica que presenta Decepción, en un entorno más amplio, fuera de la isla. Para ello se establecieron una serie
de puntos fijos en el continente antártico, desde donde recogieron datos y se compararon con las mediciones que poseían de la propia isla.
| El propósito era confeccionar, con todo ello, los mapas de peligrosidad y riesgo que presenta Decepción -uno de los varios volcanes activos que existen en la Antártida-, por lo que resulta especialmente interesante para los científicos. Éstos centran también su trabajo en el estudio de los procesos de colonización de flora, líquenes y musgos que se producen después de que se depositen las cenizas procedentes de las erupciones volcánicas.
| CAMPAMENTO [Inicio] |
| Para realizar estos estudios, se desplazaron hasta el continente cinco militares y cinco civiles que establecieron un campamento temporal en la costa occidental de la península Antártica, en la zona del estrecho de Guerlache, a unos 200 kilómetros de la base Gabriel de Castilla. El campamento estaba formado por un conjunto de iglúes prefabricados especialmente preparados para resistir condiciones adversas. Realizados en fibra de vidrio con doble capa de aislante, en su interior se acondicionaron un laboratorio de investigación y un módulo de vivienda. Estas tiendas son fácilmente transportables, por su configuración -en gajos- y por su peso -menos de veinticinco kilos-, pudiéndose montar y desmontar en menos de cuatro horas. Estos habitáculos de campaña, conocidos como Cehapo (Célula de Habitabilidad Polivalente) ya se probaron en las propias bases españolas durante las dos pasadas campañas antárticas. Cada módulo tiene una superficie de 23 metros cuadrados, pero están diseñados para poder unir varios de ellos y crear, así, espacios más amplios. De este modo se ha hecho este año en el Continente, donde se han instalado dos iglúes adosados -utilizados como módulos de vida y servicios - y otro independiente destinado a laboratorio de investigación. Estas tiendas permiten la vida y el trabajo de hasta diez personas durante un mes. El proyecto OBGECON se ha desarrollado, además de en la península Antártica (donde se desplegaron un equipo GPS, un gravímetro, un magnetómetro y un sismómetro), en las islas Livingston y Decepción. En la primera se instaló otro equipo receptor GPS y un sismógrafo, mientras que en Decepción se realizaron trabajos de reobservación de la red geodésica TEGID mediante observaciones de los satélites de Posicionamiento Global y se instaló una estación sísmica, una gravimétrica y otra magnética. |
En esta isla, en Decepción, se encuentra la base española Gabriel de Castilla que pertenece al Ejército de Tierra. Los militares españoles se encargan del mantenimiento de sus instalaciones y, además, prestan apoyo logístico a los científicos españoles y extranjeros que viven y trabajan en la zona. Durante su estancia en la Antártida, los miembros del Ejército de Tierra también desarrollan sus propios proyectos de investigación y, este año, han realizado experimentos sobre aspectos relacionados fundamentalmente con la sanidad, las transmisiones y el material militar.
En el campo sanitario han experimentado sobre distintos equipos y sistemas que utiliza la Sanidad Militar e investigado sobre las alteraciones biológicas y las respuestas fisiológicas que experimenta el cuerpo humano cuando realiza ejercicio físico en ambientes muy fríos. En cuanto a los sistemas de comunicaciones, han probado los equipos de acceso por voz, datos y vídeo a redes militares desde la Antártida. Desde la Gabriel de Castilla se mantienen enlaces permanentes con la otra base antártica española, la Juan Carlos I, con el buque Las Palmas y con España. Durante la campaña 2003-2004, los militares españoles también han experimentado con calzado y ropa especiales para ambientes fríos que se aplicarán en la modernización de las botas y los uniformes de montaña. |
![]() Campamento español instalado este año por primera vez en el continente austral. |
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Además de los citados proyectos sobre vulcanología, durante los tres meses del verano austral en los que se desarrolla la campaña, se han realizado en la Antártida otros programas de investigación sobre glaciología, geodesia, biología, geología marina y meteorología. El pasado 17 de enero, los científicos y militares que conviven y trabajan en las bases antárticas españolas Gabriel de Castilla y Juan Carlos I recibieron la visita de Su Alteza Real Don Juan Carlos que con ella les llevó todo su apoyo a la labor de investigación que realiza España en el continente helado. El Monarca vio así cumplido su viejo deseo de viajar hasta la Antártida manifestado en diversas ocasiones. | |||||
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VISITA DEL REY | [Inicio] |
Lo hizo al final de su viaje oficial a Chile, cuyo presidente, Ricardo Lagos, le recibió en la localidad de Punta Arenas. Desde allí, se desplazó en un avión Hércules chileno hasta la isla Rey Jorge y, posteriormente, en el rompehielos Contraalmirante Viel Toro. Durante su estancia en el continente blanco, el Rey estuvo acompañado por el ministro de Ciencia y Tecnología Juan Costa y con él visitó el buque Las Palmas y las dos bases españolas. Desde la que lleva su nombre, conversó por radio con el campamento en Caleta Cierva instalado en el continente hasta donde el monarca no se pudo desplazar por las dificultades meteorológicas. España entró a formar parte como miembro de pleno derecho del Tratado Antártico en 1988 y, desde entonces, participa activamente en todos los foros que tienen relación con la Antártida. Nuestro país desarrolla una gran actividad científica en la zona, concretamente en las Bases Juan Carlos I y Gabriel de Castilla, y uno de los protocolos más importantes para el continente lleva el nombre de la capital española, Madrid. En él, los países firmantes se comprometen a la protección global del medio ambiente antártico y sus ecosistemas dependientes, designando a la Antártida como reserva natural consagrada a la paz y al servicio de la ciencia. |
Elena Tarilonte
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| REVISTA ESPAÑOLA DE DEFENSA - 2004 | ![]() | ||||